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Presentación de casos clinicos holísticos
casuística

(Recopílación de todos los casos clínicos presentados en esta página WEB)

Contenido de casos clínicos:


Otro caso interesante enviado desde Perú, Dr. Erwin Escalante: relación energética cordal y brazo con dolor a nivel de hobro y codo. Contiene tres ilustraciones.

DOLOR DE HOMBRO

Estimados colegas: se han puesto a pensar ¿Cuántas extracciones dentales han realizado? ¿Ha pasado algo en especial? ¿Y las cordales?
Les escribe el Dr. Erwin Escalante y les dejo aquí un ejemplo que nos demuestra como, si hacemos una observación minuciosa en el paciente podemos incluso solucionar otros problemas puesto que el cuerpo humano está completamente integrado.

CASO CLÍNICO

Ella es una paciente de 49 años de edad que ya había acudido a cuanto médico pudo, para solucionar un insoportable dolor en el hombro derecho y un “más soportable” dolor en el codo del mismo lado, habiendo sido referida por un profesional que había oído ya de este tipo de terapias desde la boca.
* Examen intraoral .-  Al evaluar se aprecia prótesis metal cerámica de 3 piezas correspondiente a pieza 45, 46 y 48 con pilares en 45 y 48. 
A nivel de pieza 48 notamos dolor a la percusión (percusión positiva).
* Examen radiográfico.-  Pieza 48 con endodoncia y lesión periapical.
Pieza  45 con endodoncia 
Test Huneke.- Nuestra confundida paciente que en ese momento creía que colocaríamos un montón de agujas en la boca al más puro estilo de un experto acupuntor, recibió de parte nuestra la primera infiltración de procaína al 0.5% a nivel de la pieza 48 (cordal inferior lado derecho) aumentando su confusión cuando notó que poco después ya no le dolían ni el codo ni el hombro (fenómeno en segundos). Entusiasmada, esta señora nos solicitó amablemente hacer una segunda prueba para estar segura. Esta se realizó unos días después con los mismos resultados. Fue entonces cuando se puso en nuestras manos.
Obviamente le sugerimos la exodoncia de la cordal (pieza 48) ya que como habíamos demostrado era la causa de su problema.
En la ya clásica tabla de relaciones dento – orgánicas, tomada del libro “Enseñanza de terapia neural según Huneke”  del Dr. Peter Dosch, podemos ver  de manera didáctica la relación entre los terceros molares inferiores no sólo con el hombro y codo sino también con mano ulnar, pie plantar, dedos del pie y articulación sacro iliaca. En la figura podemos apreciar como la trayectoria del meridiano intestino delgado interrelaciona a las cordales con el hombro. Y es que mientras estemos vivos y tengamos este cuerpo físico maravilloso debemos ser conscientes que la acción en alguna parte de este puede repercutir también en otras. Esto también incluye a los dientes.
Ojala nos estemos comunicando pronto. 

Si tienen alguna duda u opinión dirigirse con confianza a dr_erwin_escalante@hotmail.com.

  NOTA del Promotor de la página web: A pesar de que el autor de este relato me enviara esta Rx en perfectas condiciones, no me ha sido posible pasarla a esta web en su condición original:  la cordal presente un tratamiento de conducto y una amplia zona radiolúcida. El segundo premolar no posee imagen apical. 

 

Caso enviado desde Peru, Dr. Erwin Escalante: contaminación metálica y dolor:
Como están , queridos colegas odontólogos y odontólogas de Latinoamérica .
Soy el Dr. Erwin D. Escalante desde Perú, escribiendo para colaborar en la difusión de la odontología neurofocal.
El siguiente caso se me presentó  cuando aun era un escéptico sobre el tema.
Se trata de una paciente de sexo femenino, 40 años, aparentemente en buen estado de salud.
El día de la primera consulta, refiere con gran ansiedad, sentir dolor constante el la pza Nº 11 (Incisivo superior) que cede luego de cierto tiempo. Lo extraño de este caso es  que, según la paciente, este dolor aparece  al momento de realizar el aseo cotidiano de su cabello. Al pedirle que especifique la zona del cuero cabelludo que se sospeche según ella sea el área causal, nos indico con el dedo presionando sobre la línea media, en la zona anterior, cerca de la frente.
Examen intraoral: Se observa que la pza 11 tiene corona metálica desde hace varios años, sin endodoncia. Aparte, se ven muchas piezas dentarias restauradas con amalgama de plata.
En ese momento se sospecha que el dolor en el incisivo se debe al efecto galvánico. En la boca se liberarían  pequeñas cargas eléctricas que afectaran a cada odontón  relacionado con un metal. Pero cual seria la relación con el área del cuero cabelludo? Pronto sabríamos la respuesta. Se le explico el caso y se recomendó remover  todas las amalgamas y en su lugar colocar cemento temporal.
Antes de ello, le propusimos realizar el Test Huneke, para que estuviera más convencida, sin embargo no aceptó, porque el malestar era tal que quería comenzar de inmediato.

La segunda cita se removieron las amalgamas. Después de algunos días regresó mas tranquila porque confirmó lo que esperábamos: ya no había dolor, incluso estimulando la “zona gatillo” en el cuero cabelludo.
No fue necesario retirar la corna de oro ( en ese momento el único metal en la boca). Sin embargo se le aconsejo retirarla.

Observación: La paciente era la “Típica Citadina”, trabajaba en una oficina, andaba con apuro, era ansiosa y estresada. Esto probablemente condiciono que el síntoma descrito apareciera. El dolor en la pieza 11 es claro se debió al efecto galvanico generado  por los metales intraorales.
Respecto al área del cuero cabelludo: se descubrió que el “punto gatillo” correspondía al punto 23 del meridiano vaso gobernador, que como sabemos se relaciona con los incisivos superiores, al ingresar, siguiendo la línea media, a la cavidad bucal.

Curioso no? Como decía el Dr. E. Adler”… a nosotros  siempre nos tocan los caso mas extravagantes”
Si se desean comunicar para alguna opinión, pueden dirigirse a:
dr_erwin_escalante@hotmail.com


Caso de una relación energética del área incisiva con la zona uro-genital: nuevo en abril 2002 - desde Brasil.

Saludo de Brasil,
(en su versión original, exeptuando la corrección de algunas expresiones en idioma portugués).

<Soy la Dra. Patricia Leme, dentista (odontólogo). En este relato quiero compartir contigo, mi experiencia con la aplicación de Procaina al 0,5%.
Este caso que para mi fue muy sorprendente, lo que demuestra una vez más que esta terapia sumamente eficaz y que tiene mucho fundamento.

Estuvo en mi consultorio un paciente, 28 años, aparentemente solo en busca de un blanqueamiento en un diente oscuro (41 = incisivo central inferior derecho del paciente), pues le incomodaba bastante la estética por lo que no se reía.

Como todo paciente que atiendo, tengo la costumbre normal de examinar toda la boca. (a pesar del paciente que quiere solamente la solución del diente en cuestión).
Al hacer el examen clínico me percate que usaba una prótesis fija de cuatro elementos en la arcada superior, en la región de incisivos laterales y centrales, con  ausencia de los centrales y los laterales como pilares.
Entonces observé que a la altura del 11 (incisivo central superior derecho) había una mancha, una especie de tatuaje ennegrecida en toda la encía. Tome una Rx en la que se observaba un resto de raíz que no había sido retirado (ver radiografías periapical y panorámica abajo).
Al interrogar al paciente este me fue relatando un accidente ocurrido hace 14 años, en que estaba en una bicicleta y chocó contra un camión, afectando su cara, principalmente la boca, donde él dice que un “gancho” metálico se le había “clavado” en la región del paladar duro, arrancando los incisivos centrales y afectando los laterales e inferiores, necesitando de tratamiento endodóntico que fue realizado en seguida, junto con una prótesis fija en metal y porcelana.

De paso le pregunté si durante estos años tuvo algún problema en la zona urogenital.
El se sorprendió por mi pregunta y que tenía que ver con todo su problema.
Entonces le hablé de la terapia neural, la Procaína, de la relación de los dientes con otras partes del cuerpo, le mostré el mapa que relaciona los dientes con los órganos (NOTA: el esquema según VOLL y KRAMER = vea relaciones energéticas). Entonces él me contó que desde hace 8 años venía sintiendo dolores muy fuertes en el escroto, principalmente en el lado derecho. Recurrió a varios médicos haciendo tratamiento a base de antibióticos sin mejoras. Se hizo varios exámenes, sin buenos resultados para resolver su problema.
El relató que el dolor iba y venía, intermitente y que el escroto derecho era menor que el izquierdo, teniendo el aspecto de “pasa de uva” (uva seca).
Le expliqué que todo indicaba que esa raíz era un campo de interferencia y que tenía que extraerlo y le propuse juntamente un tratamiento con  Procaina 0,5% ¡ Estuvo de acuerdo en el acto!
En la 1ª sesión apliqué en todos los incisivos superiores, fondo de surco y por palatino, también en los inferiores y en cicatrices que  tenía en el cuerpo debido al accidente.
En esa misma semana,  relató disminución en la intensidad y en la frecuencia de dolor, apliqué  3 veces por semana , ½ carpule del anestésico en cada diente. 
Decidimos realizar la cirugía con extracción de la raíz y le pedí tomarse una panorámica (ver abajo).  Al observarlo note que la raíz estaba en otra posición, diferente a la anterior, estaba más “acostado”, sugiriendo además un quiste en torno de ella.
La cirugía fue hecha en una asociación donde se dictan cursos y se atienden pacientes de todo tipo, cirugías complicadas, etc.
Estuve presente solamente para fijar la cita del paciente. La cirugía se realizó el mismo día. (Sentí mucho no haber podido aplicar procaína antes de la cirugía).
La raíz se retiró por encima, sin comprometer el puente fijo.
Al curetear, ¡¡¡Cual fue mi impresión!!! Vino junto con la raíz un pedazo de metal de 4 o 5 mm de espesor que era un resto del removible partido durante el accidente arriba mencionado; entonces supe por que tenía la encía ennegrecida.
Fue necesario utilizar un elevador con un martillito para sacar la raíz, la cual también estaba oscuro y tenia tratamiento de conducto. Luego de las maniobras siguientes, el paciente tuvo un buen pronóstico postoperatorio y le apliqué de nuevo Procaína seis (6) días después de retirado los puntos.
Allí me relató que su escroto derecho pasó a tener su tamaño normal y pasó una semana sin dolor.
Vengo aplicando 3 veces por semana hace ya 1 mes.
Envío anexos las fotocopias de las radiografias y de nuevo muchas gracias por  la oportunidad de compartir con ustedes>.
                                                                 Atentamente

dirección electónica: <ah82@zipmail.com.br>

NOTA: Mas bien le damos las mas expresivas gracias a la colega por habernos enviado este caso interesante para poder enriquecer nuestro conocimiento y  utilizar esta experiencia en beneficio de nuestros pacientes.

Rx periapical
 
 
 
 

Rx panorámica










Neuritis constante debido a una osteítis residual: nuevo en abril 2002

Paciente femenina de 60 años de edad. Llegó a la consulta remitido por un médico holístico, debido a un dolor crónico de la mitad izquierda de la cara que tenía su orígen en la mandíbula o maxilar inferior izquierda a nivel de la zona canina y premolar. Este dolor no era reciente sino de vieja data de aproximadamente 5 años. 
Los tratamientos odontológicos previos consistieron en la extracción gradual de todas las piezas dentales sin éxito alguno; de hecho que la paciente es desdentada total tanto en el maxilar inferior como en el inferior.
El exámen clinico reveló una sensibilidad intrabucal a la palpación sobre el área del reborde alveolar vestibular de la zona de los odontones 33, 34 y 35 (correspondientes al segmento canino-premolar de la mandíbula inferior izquierda), zona a partir de la cual se originaba el dolor de la paciente.
El examen radiográfico reveló en esta misma localidad (33, 34 y 35) una zona radiolúcida.
Frente a la electromedición de VOLL la zona 33 y 34 se pudo balancear con tres (3) ampollas de la preparación organica Mandibula Feti D3 lo que indica la presencia de un foco o campo interferente considerable.

Se realizaron cinco (5) intentos conservadores a través de la terapia neural con Lidocaína al 2% sin resultado alguno (el efecto asintomático de la cara izquierda mejoró pero cada vez apenas duró unas dos horas gracias al efecto anestésico pero no hubo efecto neuralterapéutico, que es lo que se persigue.

Previa medicación homeopática y fitoterapéutica preoperatoria (y postoperatoria) decidimos la revisión quirúrgica de toda la zona. Debajo de una cortical externa bastante gruesa, que había que ser perforada, se consiguió un espacio o "caverna" muy sangrante de unos dos (2) cm de largo por 1,5 cm de ancho que contenía algunos vestigios de un hueso parecido al inmaduro o fibroso, a pesar de que las extracciones de las piezas dentales correspondientes habían sido realizados mas de tres años atrás. Estas lesiones son las llamadas osteítis residuales o NICO -  Neuralgia Inducing Osteonecrosis, como modernamente se los denomina en la literatura norteamericana)
(Vea la página focos o campos interferentes en osteítis residuales).

Ya a la semana, con la remoción de los puntos de sutura, la paciente sintió un alivio completo del dolor crónico de la cara. Tanto fue el alivio que solamente apareció una vez para la terapia neural postoperatoria. Tiempo transcurrido: 7 meses.
 
 

Radiografía periapical de la zona 33, 34 y 35 que muestra una imágen radiolúcida marcada en la radiografía dentro de un círculo. La pequeña zona radiopaca a su derecha, durante la revisión quirúrgica, resultó ser un pequeño resto radicular.



Caso clínico mixto: metales y tratamiento de conducto
(Redactado en colaboración con el Dr. Orlando García, quien gentilmente me remitió el caso)

Se trata de una paciente 45 años, que desde hace 6 años inicia parestesia (hormigueo) en la región lateral-externa del pie izquierdo, situación que le provocaba molestia al contacto con la ropa o pasarse la mano; esto le impedía dormir. Según transcurrían los meses la parestesia se acompañó de dolor hacia la zona comprometida, fue evaluada por varios médicos, entre ellos, un traumatólogo que después de los exámenes de laboratorios específicos  consideró que era una artritis producto del estrés y por carencia de vitaminas del complejo B. Recibió tratamiento médico sin resultados positivos. Posteriormente fue evaluada por internista - cardiólogo quién descartó patología vascular en ambas piernas.

Un año después los síntomas avanzaron hacia la rodilla del mismo lado y en menor intensidad al miembro inferior derecho, la paciente sentía dolor en ambos senos mamarios, a predominio izquierdo;  es evaluada por  ginecólogos y endocrinólogos quienes diagnostican displasia mamaria y quiste hipofisiario, luego de realizado eco mamario,  tomografía  y resonancia magnética en cráneo. Consideran prudente tratamiento hormonal,  cirugía de cráneo y en ambas mamas. La paciente además comenzó a padecer de un intenso dolor de cabeza que se suma a la serie de síntomas (neurólogo y oftalmólogo descartan patología del cerebro).
En el año 1998 su esposo que es médico y que, aunque no estaba encargado del caso, decide instalar tratamiento médico holístico (terapia desintoxicante, homeopatía y cuántica) con el resultado de una importante mejoría. 

Debido a la persistencia de algunos síntomas la paciente me fue remitida para una evaluación holística odontológica que consistió en dos aspectos:

1. La paciente presentaba dos prótesis dentales en forma de puentes fijos de 4 (cuatro) unidades cada una, confeccionados de metal-cerámica y ubicados en ambas zonas posteriores del maxilar superior. La aleación de ambos puentes fijos era del tipo NO noble que inclusive contiene níquel y cromo, además de poseer una considerable corriente intrabucal galvánica. Con los métodos de diagnóstico de corte holísticos como  electromedición etc. (el diagnóstico holístico detallado se omite en este contexto)  se evidenció que estas prótesis estaban afectando la salud del paciente.

2. Además de la aleación de los puentes fijos la paciente presentaba un tratamiento de conducto en el segundo premolar superior izquierdo (25) en la cercanía del seno maxilar.

Tratamiento odontológico holístico efectuado:

a. En primer lugar se cambiaron los puentes fijos con la aleación <dudosa> por unos puentes nuevos fijos confeccionados SIN metal alguno en base cerómeros y se aplican varias sesiones de tratamiento neuralterapéutico con lo que la cefalea cedió de inmediato. Ese mismo día desapareció el hormigueo que le impedía dormir, el dolor en el seno izquierdo desapareció (aunque fue necesario la extracción del líquido en un quiste).

El estado general de la paciente mejora notablemente pero al cabo de unos meses algunos de los síntomas anteriores volvieron a manifestarse. 

b. El premolar izquierdo 25 con el tratamiento de conducto que era la base anterior del puente fijo izquierdo fue extraído por presentar en los últimos dos meses dolor a nivel local y a distancia actuaba como un campo interferente que le ocasionaba  presión y molestia en la rodilla izquierda del mismo lado.

Resultado: ¡Inmediatamente desapareció el dolor y todos los síntomas generales!
Actualmente a los diez (10) meses la paciente se encuentra en buenas condiciones, asintomática  y disfrutando de salud.

Comentario: este realmente era un caso difícil debido a la superposición de dos (2) campos interferentes. Por un lado la aleación no noble de los puentes fijos y por el otro el tratamiento de conducto del premolar izquierdo.
Con la extracción del este premolar (también faltaba el 24 o primer premolar vecino) lamentablemente se perdió el trabajo del puente fijo izquierdo que hubo de ser extendido hacia el canino y vuelto a confeccionar. Esto se debe a que los odontólogos siempre tenemos la tendencia, aprendida académicamente, de evitar la pérdida o el sacrificio de las piezas dentales. Pero en este caso se justificaba plenamente debido a la eliminación local y general de los síntomas y realmente se debió de realizar antes de la confección de los nuevos puentes fijos. 


Caso clínico del mes: un dolor no dental

Iniciaremos esta nueva sección con un caso sencillo que se nos presenta frecuentemente en la consulta odontológica general.

Paciente  femenina, de 30 años de edad, quien se presenta a la consulta con un dolor difuso, continuo que le había comenzado una semana antes, en la región de la mejilla a nivel de la raíz los dientes 14, 15,16 y 17. 
A la palpación intraoral sobre las raíces y a la percusión sobre las coronas no presenta sintomatología. El único sitio extraoral que le dolía era el punto de reflejo correspondiente al seno maxilar  lado derecho,  ubicado en la intersección de las líneas de la prolongación del ala de la nariz (parte inferior) y de  la pupila. Se  le realizaron estudios radiográficos , los cuales  no  revelaron  patología local alguna con la excepción de puntos proximales  compatibles con pérdida de la sustancia calcificada (ver Figura).
 
 


Figura: radiografía del caso descrito.

El interrogatorio mas amplio de la paciente reveló que en todos estos días había tenido problemas gastrointestinales y digestivos.  Es conocido tanto de la
acupuntura como del sistema diagnóstico sistemico según R. VOLL , que los senos maxilares representan zonas de reflejo relacionadas con las vías energéticas correspondientes al sistema gastrointestinal: intestinos grueso, delgado, estómago, páncreas etc.

Se realizó tratamiento: terapia neural con inyección de Lidocaína al 3% a nivel de las raíces, una por distal del canino y la otra en la raíz del segundo molar (en total un carpule de 1,5cm3) .

Resultado: el día siguiente la paciente estaba completamente asintomática. 

CONCLUSIONES: El odontólogo debe de tener mucha precaución con los dolores y las molestias difusas difíciles de identificar y de clasificar y abstenerse de comenzar la terapia con tratamientos invasivos como por ej. el tratamiento de conducto. En este caso el dolor del seno maxilar se presentó unilateralmente lo que nos debe alertar, previo descarte de los dientes u osteítis como causa, en la presencia de una relación holística con otras partes del organismo capaces de influenciar energéticamente, aunque estén alejados. Si un dolor de los senos maxilares se presentase bilateralmente habría que pensar mas bien en una etiología sinusal propiamente dicha.


Caso clínico:

La paciente F. A. llega a la consulta con un dolor de cabeza crónico de varios años del lado derecho en la zona parietal y temporal, de la región del seno maxilar, "detrás de los ojos". Las visitas a los numerosos médicos no le proporcionaron el anhelado alivio. 

Con la radiografía panorámica en la mano se pudo apreciar una cordal superior 18 impactada en la inmediata vecindad del piso del seno maxilar (ver Fig.) 
Los examenes bioenergéticos y biofuncionales revelaron que este era un campo interferente  (abacteriano) de intensidad fuerte 


Diente o cordal 18 impactada en el piso del seno maxilar

Con las precauciones preoperatorias (sin el auxilio del antibiótico) se realizó la extracción de la pieza dental. A la semana la sintomatología había aumentado, inclusive con fuerte exudadado purulento con algo de sangre que le salía profusamente de la fosa nasal derecha por tres días.

A los 10 días se comenzó con las sesiones de terapia neural: en este caso eran necesarias ocho (8) infiltraciones para la ausencia total de síntomas de la ahora felíz paciente. Para el postoperatorio se prescribieron además enzimas (Wobenzym), medicamentos homeopáticos e inhalaciones con manzanilla.

Este caso indica la importancia de la terapia neural postoperatoria y (esto va con los médicos) de una consulta y colaboración "holística" con los odontólogos. 


Caso clinico:

La paciente P. G. de 35 años enviado por el médico homeópata debido a disturbios metabólicos, dolor leve y ardor a nivel del cuello derecho en la región correspondiente a la glándula tiroides, resistente a todo tipo de terapia utilizada por él (año 1992) 


Rx periapical del 45 y el 43 (falta el 44)

La glándula endocrina tiroides es atravesada energéticamente por el meridiano del estómago tanto derecho como izquierdo en relación con cada uno de los dos lóbulos. Las regiones dentales correspondientes son los odontones 16 y 17 (molares superiores) y los 44 y 45 (premolares inferiores). 
Lo único que revela el examen radiográfico es un premolar inferior (45) que presenta un tratamiento de conducto y una corona de metal-cerámica bien realizado en el que no se pueden observar imagen de infección alguna.

Los exámenes biofuncionales (Decoder y Kirlian) revelan alteración energética de esta zona del maxilar y falta de la luminiscencia de la corona del dedo a nivel de la zona del tiroides. 

Frente al examen bioenergético como lo es la electroacupuntura según VOLL y al examen de estimulación eléctrico según KRAMER se evidencia que energéticamente hay alteración considerable del 45 (segundo premolar inferior derecho, ver Rx) para normalizar el valor de estimulación. Se necesitaron 4 ampollas del nosode "Kieferostitis D3" = osteítis del maxilar a la D3, aunque morfológicamente en la radiografía no se aprecie nada.

Las inyecciones con terapia neural (test HUNEKE) se realizaron varias veces y en cada vez la paciente sintió mejoría de sus síntomas. Pero a pesar de esto aún no se había decidido para la realización de la inevitable extracción de la pieza dental que le fuera recomendado por nosotros en base a todos los test realizados.

Pasaron 3 meses hasta que la paciente por sí solo nos pidió la extracción del diente: con todas las precauciones pre-y postoperatorias (de acuerdo con el médico homeópata, que simultáneamente le realizo terapia de oxivenación y sueros con oligoelementos) se hizo la extracción de la pieza dental.

Resultado: mejoría inmediata de todos los síntomas; la paciente era "otra", incluso físicamente. Tiempo de observación: 8 años (se revisa anualmente).

Esto demuestra que a pesar de la realización de un exitoso tratamiento de conducto desde el punto de vista morfológico y clínico (porque localmente el diente no presentaba dolor), energéticamente puede adoptar la característica de un fuerte campo interferente y "molestar" a distancia. Esto no quiere decir que todos los tratamientos de conducto tienen la característica de "foco". Se ve el caso de pacientes que tiene varios tratamientos de conducto y ninguno en especial en un momento determinado adopta la característica focal.

(Ver el significado de FOCO en en este contexto bioenergético en la página "Focos dentales - campos interferentes")


Casuística:
Dos casos clínicos referidos por dos amigos navegadores de esta página WEB:

El primer caso clínico desde España: (no dispongo de radiografías). 
Este caso indica la importancia de las cordales en el mantenimiento o el empeoramiento de muchas enfermedades crónicas.

El amigo nació con problemas locomotores desde el nacimiento. Diagnóstico: parálisis cerebral de tipo esplástico. Aún le quedan las secuelas en las piernas. Afortunadamente (hace 10 años) acudió a un médico de orientación holística que además de tratarlo con acupuntura y medicina natural le recomendó la extracción de tres “muelas de juicio”. Le hizo caso y se las extrajo.

A continuación sus propias palabras: “Cuando me extirparon las muelas note un cambio drástico, inmediato y casi temeroso; me aligeró la marcha por momentos y las piernas parecían ser de pluma en lugar de hierro, como me habían parecido hasta aquel momento”.

Después de un tiempo sufrió los efectos de una “cierta recesión” en su condición.
Esto se debe a que no es suficiente la sola extracción o remoción del campo interferente sino que después y con la finalidad de desbloquear energéticamente y favorecer la osificación de las zonas en las que se encontraron las cordales, son necesarias varias sesiones de terapia neural además de una medicación homeopática específica “testada” individualmente con cualquier método bioenergético.
Unicamente de esta manera se llega, aunque no a la curación, como en el caso del amigo, por lo menos a una sensible y definitiva mejoría.
Aún a los 10 años vale la pena intentar el tratamiento odontológico con terapia neural, aunque como se sabe y según SPERANSKY, el factor tiempo es uno de los peores enemigos de la curación.

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El segundo caso es de un amigo que desde Argentina me describió esta interesante vivencia aparentemente de origen mixto focal y oclusal dental: (tampoco dispongo de radiografías)

Le fue colocado en la hemiarcada superior izquierda un puente fijo de metal-cerámica de tres (3) unidades desde el primer premolar (24) hasta el primer molar (26) para reemplazar el segundo premolar (25).
Con el tiempo (ver abajo) -y cito- “me apareció un tic en el ojo izquierdo que se cerraba solo pero no totalmente y no por el párpado sino desde abajo hacia arriba”.
El primer premolar presentaba tratamiento de conducto; todos los dientes de la arcada antagónica inferior estaban presentes, por lo que el puente fijo estaba en oclusión.
Refiere que es de contextura robusta y que desarrolla una gran fuerza muscular con la mandíbula.
Señala el amigo que aparentemente y a consecuencia del uso, la masticación y tal vez bruxismo (nota: frotamiento anormal nocturno de ambos maxilares debido a hiperactividad muscular debido por ej. a estrés) el otrora fuerte primer premolar, - y a continuación cito el divertido relato con sus propias palabras -

“...se fue hundiendo lo cual me producía dolor cuando comenzaba a masticar, pero luego de 7 a 8 masticaciones el dolor se hacía soportable y luego desaparecía. Después de años que pasé en esto observe un movimiento en la zona del primer premolar; los odontólogos decían que estaba bien, pero yo juraba que el puente se había despegado del primer molar por el movimiento que tenía.
Caminando  encontré un profesional dispuesto a cortarlo aunque a regañadientes (algunos no lo cortan, lo quieren sacar a golpes con un aparato similar al que se usa para extraer las puntas de los ejes de los automóviles con tracción trasera”. 

Cuando se extrajo la corona resultó que el primer premolar  estaba completamente móvil y estaba hundido. Decidió no extraerse la pieza y esperar para que se fijara de nuevo, lo que efectivamente ocurrió lentamente al cabo de tres años y hasta llegó hacer contacto de nuevo con el antagonista.

Nuestro comentario: no estoy en capacidad de comentar los detalles netamente protésicos por falta de radiografías y detalles técnicos. Posiblemente una de las fallas era la altura y la oclusión del puente fijo y problemas periodontales.
Interesante desde el punto de vista holístico es que con la remoción de la corona le desapareció el tic del ojo y por supuesto los dolores a la masticación. 
Esto evidencia una vez mas las alteraciones mas o menos graves de la salud de un paciente que pueden ser provocados por un trabajo odontológico relativamente sencillo pero deficientemente realizado.



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